Crónica del Festival Sónar Barcelona

Y hoy llega el gran día. Tras más de dos días de buena música y sesiones inolvidables hoy nos esperan varios platos fuertes entre otros, el estreno mundial del nuevo espectáculo de The Chemical Brothers del que os hablamos con anterioridad.
Arrancó la tarde algo lluviosa, pero mientras pinchaba Kenny Dixon Jr aka Moodymann se despejó. House de Detroit con remezclas y samples imposibles, fue lo que nos encontramos. Pudimos escuchar bases de The Whitest Boy Alive y el clásico Seven Nation Army de The White Stripes que no consiguió animar mucho al público, se tarareó un poco y luego sacó a más de uno de la sesión housera y funky que se estaba marcando el dj.
“Caribbean power, elegancia tropical” con estribillos como éste el reggae, cumbia y folclore de Bomba Stereo fue perfecto para el sol de justicia que hacía tras esa lluvia momentánea. Seguimos explorando el festival a fondo y nos encontramos instrumentos de lo más llamativos como el zapato guitarra wireless o también llamado E-shoe. Diseñado para las irreverentes Chicks on speed por parte de los creadores Kibardin, Posada o Zygmunt. Y sonar suena pero para tocar este tacón puesto la forma ortopédica en la que hay que tocar no lo hace apto para aquellas personas sin mucha elasticidad. También vimos bocas que se abrían y producián ruidos que daban un poco de yu-yu, dos instrumentos en uno, sistemas que te guiaban para hacer tu propio retrato.
Justo a la salida del CCCB nos encontramos al dj Richie Hawtin y nos estuvo contando que ya no tenía los showcases en el Sónar que en una pequeña tienda iban a tener lugar los showcases de su sello Minus y para allí que nos fuimos. Al ver la cola de gente, no lo dudamos y nos fuimos corriendo para no perdernos a The Slew con Kid Koala. Y otra vez, completo para verles por suerte iban dejando entrar a la gente con cuentagotas pero esos scratcheos y riffs de guitarra había que verlos. Con más de 6 platos, aquello fue una auténtica locura. Una apuesta arriesgada, pero muy potente que cautivó a los asistentes.
Ya se acercaba la noche y tras ver a Dj Hell pinchar arrancaban los clásicos Roxy Music con Bryan Ferry a la cabeza y sus proyecciones warholianas. A pesar de que los años pasan, sus clásicos nos siguen sin defraudar. Tampoco quisimos perdernos a Jónsi cantante de Sigur Ros que se presentaba en solitario. Aunque sus temas resultaban algo lineales el concierto fue “in- crescendo” con unas visuales que simulaban la nieve. Fue mágico y nos transportaron con sus melodías, voces y piano a un mundo de cuento.
Además de escuchar los temas del nuevo trabajo de Dizzee Rascal “Tongue ‘N’ Cheek “, con temas como el mítico “Jump” de Kris Kross se metió al público en el bolsillo ya que no paraban de saltar, bailar y tararear a la gente el pegadizo estribillo. Salimos huyendo de la sesión de Matthew Herbert que no debió ser muy compartida por el público ya que se escuchó una estrepitosa pitada.
Incondicionales al dúo Fuck Buttons no nos los perdimos y disfrutamos de la destreza del los británicos con el ruido, post-rock y electrónica. Justo allí vimos a Jónsi y a su grupo disfrutando de la sesión. Y ya para culminar la noche, el esperado estreno de The Chemical Brothers con”Further” nuevos sonidos, nuevas visuales y un público más que entregado con la nueva propuesta casi sin vocales, con una vertiente más que psicodélica de The Chemical Brothers.
En definitiva, un festival de lo más completo. Con grandes nombres, distintos estilos, propuestas arriegadas. Así como música, arte, conferencias, showcases, demos y una magnífica organización. Sin duda, os lo recomendamos si sois a fines a estos estilos, os gusta experiementar y estáis dispuestos a escuchar nuevas propuestas sonoras.
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