Digamos que, tras el prologo “venenoso” y el primer capítulo “martiresco”, estamos ante el segundo episodio del “manual de la vida en poesía” que Chico Ocaña viene ofreciéndonos desde que optara por la escritura como vehículo de la sangre. Si los últimos tercios de la trama anterior se anotaron torcidos; la lógica no aconsejaba rehacer una banda a la ligera, seguir componiendo y arreglando de la misma forma “porque sí”, continuar aplicando igual bálsamo a las heridas de la calle por ser el que había funcionado…
No hubo prisas, entonces, y tampoco las hay ahora. Poco importaba ayer perder los frutos del éxito vivido, porque lo bien hecho queda siempre en el archivo de la memoria histórica del verso. De manera que lo nuevo no es lo mismo, pero es igual. El secreto de la reputación artística de Chico Ocaña no está en su físico. No lo busquen tampoco en su voz dolorida y maltrecha. Ni en su carácter incierto. Encuéntrenlo a medio camino entre el corazón y el alma. En lo que dice y en como lo dice.
Sepan, si quieren, que Chico no sabe ni afinar una guitarra. Que jamás usó una grabadora. Sus herramientas de trabajo son el oído y la vista. Su oficina, la calle. Con eso, basta. De los treinta metros a los que quiso condenarnos la anterior ministra de la vivienda -de la que ya nadie recuerda su nombre-, a la pena penita pena del mangazo marbellí. Del amor, de la muerte, de la vida, del fracaso, de la victoria, de las mentiras, de las verdades, de la alegría de traer una personita al mundo, de la naturaleza que se ahoga, del rincón del barrio donde se matan las últimas horas del día…
Hay en cada tema de “Canciones de Mesa Camilla” un hombro en el que llorar, abrazarse, revelarse o dar palmadas de alegre complicidad. Con todo, a este “potaje” poético -acompañado de su hilito melódico- había que darle forma musical. Chico podía haber contado con los mejores “profesores” del país, pero llamó para su cocina a cuatro pinches “cuasi-noveles” de diversa concepción estética e iguales ganas de experimentar. Tres manresanos de origen andaluz y un sevillano con pasaporte catalán. El resultado tiene denominación de origen, por cuanto la pluma de Ocaña es tan apabullante como siempre. Mas el sonido y la vestimenta de las canciones -siendo los mismos condimentos- ofrece en su textura la frescura de esa difícil sencillez tan imposible en “los medios” que corren. Pensemos que, se ha seguido un camino claro en cuyo horizonte aún no se ve esa pancarta que dice “meta”. Han sido, en definitiva, tres años de proemios, evidencias, acomodamientos y observancia…
¡Tanto se ha “meneado” esta olla, que el “guiso” huele que alimenta!
EntreSures '09 2009 Chico Ocaña, Asian Dub Foundation, Drume Negrita, DJ Benas... 06 jun 2009 - 06 jun 2009
Viñarock 2009 Los Suaves, Los Delinqüentes, Macaco, NACH, El Bicho, Chambao, Bebe, Los Chichos, Mägo de Oz, Tote King, SFDK, Rosendo, Barricad... 30 abr 2009 - 02 may 2009
Eutopía08 2008 Iván Ferreiro, Lori Meyers, Enrique Bunbury, Amaral, Quique González, Facto Delafé y las Flores Azules, Andrés Calamaro, Chico... 18 sep 2008 - 27 sep 2008
Últimas noticias de Chico Ocaña
Últimas noticias de Chico Ocaña , rumores y confirmaciones del cartel
No tenemos noticias de Chico Ocaña aún. Estate atento a los rumores y confirmaciones oficiales de Chico Ocaña
concierto ke va CONCIERTAZO madre mia como me divirtio chico eres pekeño de fisico GRANDE DE ALMA garacias por habermelo hecho pasar tan bien y se las das a esos monstruos ke llevas de musicos como suenan LA LECHE y esa percusion ahi es na en fin gracias
me encanta chico, sus letras son como para que las conociese el mundo entero!!! haber si vinierais mas por madrid que al conciertillo de mañana no voy a poder ir! bss